¿Has probado ya la naranja china? Conoce las propiedades del Kumquat

La naranja de la China o kumquat es un pequeño cítrico de piel lisa y comestible que ha servido innumerables veces para darle un toque sofisticado a nuestros gin-tonics. Sin embargo esta fruta, procedente -como su nombre indica- de China y que no llegó a cultivarse en Europa hasta el siglo XIX, es un pequeño concentrado de beneficios que deberíamos consumir más a menudo sin la ayuda de este querido cóctel.

A continuación queremos resumiros algunas de sus virtudes, recordándoos además que el naranjo chino se ha adaptado perfectamente al clima mediterráneo, por lo que se puede consumir kumquat de proximidad

Beneficios de la naranja china

Primero, el kumquat pertenece a la familia de los cítricos, por lo que es rico en vitamina C y flavonoides, unos antioxidantes que, como sabemos, nos ayudan a mantener en forma nuestro sistema inmune. Asimismo, la vitamina C favorece la absorción de hierro, por lo que si vamos un poco bajos de este oligoelemento el kumquat nos va a venir fenomenal acompañado de otros alimentos ricos en hierro

La naranja china es una buena fuente de ácido fólico, una vitamina que fomenta el metabolismo y la división celular. Es por eso que las dietas suplementadas en ácido fólico están aconsejadas durante el embarazo -un bebé necesita muchas células nuevas-. Sin embargo, un aporte natural de ácido fólico como el kumquat también fortalece el crecimiento del cabello, las uñas, la piel…

Finalmente, el alto contenido en ácido cítrico del kumquat lo convierte en un antiséptico natural, mientras que la gran cantidad de fibras que aporta permite mejorar el tránsito intestinal, siendo incluso indicado en dietas de adelgazamiento ya que produce un efecto saciante.

Dieta diaria más rica

Ya sabéis que en Integrana no nos gusta dar mucho bombo a los alimentos “milagro” que lo hacen todo; sin embargo, pensamos que enriquecer la dieta diaria con alimentos nuevos aporta una gran cantidad de beneficios a nuestro organismo que, a largo plazo, permite mejorar nuestra calidad de vida.

Así que, la próxima vez que alguna persona adepta del refranero español os diga “¡Naranjas de la China!”, respondedle con gusto “Sí por favor, ponme unas cuantas”.

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